A una marca ya no le basta con tener claro qué productos fabrica o cómo lo hace, también necesita saber por qué lo hace, su propósito final. «Qué», «Cómo» y «Por qué», tres preguntas clave a la hora de construir una marca.

Hoy, el cliente es más protagonista que nunca. La servitización, antes reservada a las grandes compañías, se ha democratizado y adaptado a empresas de todos los tamaños y sectores B2B.